Aprovechando un dìa con mejor clima, me fui a la Biòsfera. Excelente!
Espero que se encuentren bien en sus respectivos lugares. Por acà, el lugar que me corresponde por ahora, les cuento que no hay modo de que se caldee, sigue helado, al punto que hoy tuvimos 4 grados de temperatura. La verdad es que ya me habìan dicho que Montreal es asì de frìo, siempre, pero habìa mantenido la esperanza de un clima màs reconfortante con el inicio de la primavera, pero nada, aùn frìo. Sin embargo, ya vendràn mejores tiempos, mientras tanto a vivir èstos que tampoco son malos. Nada que ver!
De todo un poquito, pero volò...
Bien, y les cuento que a modo de actividad, y tomando en consideraciòn que salir en estos dìas no es muy agradable por el frìo, se me ocurriò inventar hacer una "degustaciòn de comida venezolana" para mis viejitos acà en la residencia.
Lo primero que tuve que hacer fue caminar calle arriba y calle abajo buscando nuestra famosa Harina PAN. Lo bueno fue que ademàs de hacer ejercicio con tanta caminadera, finalmente di con mi objetivo, por el cual tuve que pagar, por cierto, $ 2,49 por kilo, què tal?. Pensando en hacer empanaditas o arepitas, se me ocurriò entonces que lo ideal era rellenarlas de "Queso Blanco", toda una ilusiòn por estos lares, pues fue imposible encontrar un Palmita, un Guayanès, un Telita o aunque sea un trozo del Duro para Rallar. Adivinen què hice!, pues me probè cuanto queso blanco se me atravesò por allì, hasta dar con uno griego que medio se asemeja al nuestro. Es una especie de Palmita por el sabor, pero con la textura del Guayanes. Algo asì.
Buscando plàtanos, los que lamentablemente no encontrè, di con dos artìculos espectaculares, el mango y la semilla de Merey Salado. Comprè de los dos un poco. Con los plàtanos y el queso blanco pensaba hacer unos Maracuchitos, pero quedarà para la pròxima.
Aùn me parecìa que faltaba algo, asì que se me ocurriò Arroz con Leche, pues revisando mi mùsica venezolana encontrè la famosa canciòn que dice Arroz con Leche, me quiero casar, con una viudita de la Capital, etc... asì que me comprè mi lata de Leche Condensada y algo de canela. El arroz lo tenìa en casita.
Desde anoche abordè la cocina, cosa que no es que me fascine, por cierto, pero lo hice con gusto porque desde que estoy acà de broma que me hago un cafè en la mañana. Me fajè durìsimo. Preparè mi masita con mantequilla, leche y un poco queso ralladito para que supiera màs sabrosa. Dejè listas las empanaditas rellenas de queso, sòlo para freir hoy. El resto de la masa la reservè para hacer Bolitas de Queso, que por cierto materialmente volaron. Querìa hacer arepitas, pero era ya mucho decir, o mejor dicho, mucho trabajo, asì que me conformè. Ya tenìa en el menù empanadas, bolitas de queso, arroz con leche, merey y mango, què tal?.
Comprè ademàs tres globos enormes, amarillo, azul y rojo para emular la bandera de Venezuela. Busquè en Internet informaciòn sobre nuestro paìs, eliminè lo que no nos interesa divulgar, le coloquè un mapa de Amèrica del Sur al lado, e imprimì varios ejemplares. La invitaciòn era para las 3 de la tarde, tipo merienda, pues acà mis viejitos toman su cena a eso de las 5 pm.
Aùn no sè cuàl fue la motivaciòn màs importante, pero ya antes de las 3 el salòn estaba full, y no habìa yo terminado de colocar mis manjares con sus respectivos nombres pegados a palillos que pinchè en vasos desechables, cuando ya los platillos iban "palo abajo" como decimos nosotros los venezolanos.
Fue entre còmico y desconcertante, lo juro. Yo tenìa en mente hablar un poquito antes de la degustaciòn, contarles sobre Venezuela, mostrarles algunas fotos de un pequeño àlbum que llevaba, del cual, por cierto, desapareciò una foto del Salto Àngel allì en el salòn. Alguna mano pelùa, supongo, pero menos mal que tengo muchas y que màs allà de lo que nos lleva a recordar una fotografìa, he tenido el privilegio de estar y dormir en el Àngel una y mil veces màs, y eso està en mi memoria, en mis recuerdos y no me lo quita nadie, asì que no se perdiò nada.
Les cuento. Al principio estaba un poco preocupada pensando còmo iba yo a manejar una cara arrugada de esas que ponemos cuando no nos gusta algo, o peor aùn, que me dejaran con aquel comidero frìo. Nada que ver. Y de verdad aùn no sè en què radica el èxito de la degustaciòn, pero les digo que el hambre no es, pues acà estos chicos se alimentan muy bien. Asì pues que prefiero pensar que el cambio de sabor, aunque sea por un ratico, les animò verdaderamente.
Las empanaditas y las bolitas de queso, literalmente volaron. Todos pedìan màs. Del mango, ni rastro. Menos mal que me comì un buen trozo cuando lo estaba picando. Del Merey, ni que hablar. Ni una sola semillita dejaron. Y del arroz con leche, que era al que menos confianza le tenìa, se llevaron hasta 6 perolitos tipo desechables que habìa colocado para decoraciòn. Un èxito total!.
Mientras comentaban que todo estaba excelente y que hiciera la pròxima degustaciòn venezolana con Piña Colada y Cuba Libre, un viernes en la noche con mùsica (no saben nada...), les invitè a una rifa. Dos premios, les dije. El primero para quien me responda còmo se llama el Salto màs alto del mundo que està en Venezuela, lo cual lo tenìan apuntado en la informaciòn que les entreguè, y el segundo para quien se acercara màs a la cantidad de habitantes que tiene el paìs.
Obviamente, el primer premio se lo llevò la màs viva, la que leyò el panfleto màs ràpido. Quièn sabe si fue la que se llevò la foto del Salto Àngel!. Puede ser. Las respuestas a la segunda pregunta me sorprendieron mucho. Màs de uno pensò que somos un paìs enano. Enano, no de enanos, pues hablaban de 1 millòn de habitantes, de dos millones si acaso. El que màs se acercò fue un viejito que una vez estuvo en Caracas y sabìa que solamente la capital tiene mucho màs que 1 millòn, asì que se arriesgò a decir 20 millones. Guao, pensè, hasta que al fin alguien sabe que hay màs venezolanos en el mundo. Sin embargo, por allà saliò una viejita diciendo, Venezuela tiene 25 millones de habitantes, y se ganò su juego de toallas para el baño.
Entre otras, esta experiencia tiene sus moralejas. Primero, no desestimes jamàs a tus posibles comensales, pues se sabe que siempre "el pez muere por la boca"; segundo, nosotros los venezolanos seremos folclòricos, informales y medio locatos, y aunque no tenemos la mejor educaciòn del mundo, la media sabe màs de geografìa que muchos en el primer mundo, y tercero, pues que no hay que descuidar el album de fotos, porque corre uno el riesgo de que alguien se enamore de una hermosa imagen, ajena.
Amigos, reciban todos un fuerte abrazo desde Montreal!
4 comentarios:
Hola... buena idea esa de la comida Venezolana, tomatelo con calma por que si los acostumbras viviras en la cocina... jajaja Nada un Besote y Abrazos bien apretao para tí.
Juan Manuel Torres Bousquet
Que rico leerte y ver que el tiempo solo ha hecho mas brillante tu espíritu.
Te quiero mucho:
Glendys
Piensa, cree, sueña y atrévete... eso fue lo que tu hiciste con los viejitos
Te felicito
Arlett Conde
Caracas, Venezuela
No importa donde se encuentre ni cual sea su labor, un buen periodista siempre busca la manera de escribir. Algo que agradecemos los lectores asiduos y tambien los amigos que nos encontramos en la distancia. Hoy por primera vez logre leer todo el blog "Sra. Adri", jejeje.. y me ha encantado saber que esta todo bien por alla. Me rei por monton cuando lei que les dio a probar arepas, porque aca no se consigue harina pan..... q ironia no? Prometo dejar un comentario por cada escrito.. asi que no deje de hacerlo. Nota: me gradue! Muchos cariños.
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